viernes, 13 de julio de 2012

Un guiño a la historia

Andaba yo en lo que llevamos de año más aburrido que de costumbre con el circuito profesional. Me perdí los WCTs de la Gold Coast y Bells por encontrarme de viaje en ambas ocasiones. Disfruté de algunas mangas de los WQS Prime de Margaret River y Trestles, especialmente con las performances de Occy, que carveando de espaldas continua siendo de los mejores. Lo poco que vi del Billabong Pro de Rio me pareció poco interesante… excepto por la victoria de John John que supo aprovechar sus oportunidades, especialmente el gran error táctico de Gabriel Medina que le costó una eliminación prematura. 

En esas llegó Tavarua. Me pilló en pleno montaje de la exposición y por las noches no aguantaba muchas mangas delante del ordenata antes de caer rendido, pero las pocas que vi las disfruté mucho. Una noche, ya en la cama, me conecté desde el móvil y vi un par de mangas con olas enormes en Cloudbreak con Kai Otton y Bede Durbridge. Muy a pesar mío me quedé dormido (estaba agotado), y al día siguiente recuerdo despertarme pensando que seguramente me había perdido las mejores mangas del año. Pues resulta que no, que decidieron suspender el campeonato por que las condiciones eran muy peligrosas…

Recuerdo haber leído que en 1974 y en 1985, se diputaron sendos campeonatos en Waimea en condiciones enormes y donde se produjo una situación parecida. Me refiero a campeonatos normales del circuito profesional, no al Eddie Aikau. En ambos casos muchos de los pros pidieron a la organización que suspendiera el campeonato, pues las olas eran demasiado grandes y peligrosas. En ambos casos la organización no cedió y ambos campeonatos (Smirnoff Pro del 74 y el Billabong Pro en el 85) forjaron leyendas y reputaciones entre los competidores que entraron al agua (la gran mayoría). Un vistazo a la hemeroteca da cuenta de la incidencia que tuvieron ambos campeonatos más allá del mundo del surf: reportajes en Sports Illustrated, programas especiales en la televisión, etc… Tengo la sensación -y no soy el único- que en Fiji la ASP dejó pasar una oportunidad de llevar el surf de competición más allá de sus sendas habituales… un hecho que personalmente no me molesta, pero que encuentro muy sorprendente cuando eso mismo es lo que la ASP (surfistas, organizadores, marcas, etc…) lleva intentando hacer desde su creación.

Y llegamos al presente con un campeonato que, a pesar de no estar en el WCT por los problemas financieros por los que atraviesa Billabong, sigue siendo un enorme campeonato: Jeffreys Bay. Y digo enorme por que si eres regular DEBES surfear en Jeffreys Bay aunque solo sea una vez en tu vida. No hace falta que surfees en Supertubes (la ola donde se celebra el campeonato); puedes hacerlo en The Point, Magnatubes, Boneyards, Kitchen Windows, Albatros, Tubes, etc… Todas derechas buenísimas y todas rompiendo una al lado de la otra a lo largo de esa población sudafricana. Un regalo para la vista y para las piernas.  La ubicación de este campeonato en el circuito WQS no ha sido obstáculo para que algunos surfistas del CT hayan decidido apuntarse: Jordy Smith, John John Florence, Adriano de Souza, CJ Hobgood, Alejo Muniz, Brett Simpson, etc… con lo cual surf de alto voltaje no ha faltado. Por otro lado las condiciones han sido espléndidas: olas de metrazo y medio plus, ordenadas, limpias y con viento terral excepto para las últimas mangas.

Cuando se juntan olas excelentes y muy buenos surfistas, lo que tenemos es un espectáculo enorme. Para más suerte, al ser un WQS hay 4 surfistas por manga (excepto en las finales), por lo que estas son mucho más entretenidas que esas interminables mangas del CT donde se pasan 25 minutos sentados esperando la ola perfecta. Gente como John John, Nathan Hedge, Joan Duru, Sean Holmes, Mitch Coleborn o Jordy han sacado puntuaciones de escándalo realizando un surfing perfecto. Trazadas impecables, giros funcionales y potentes, gestionando la velocidad y los tiempos de la ola, y acabandolas con un tubo en Impossibles. Sinceramente he pasado ratos muy agradables delante de la pantalla. Además me he alegrado por que los europeos han demostrado que en estas condiciones de oleaje se desenvuelven muy bien, especialmente Aritz y Joan Duru; ambos excelentes surfistas de ola buena, lo que no siempre juega a su favor en el WQS.

Pero Jeffreys Bay también es sinónimo de algunas de las sesiones y momentos más impresionantes de la historia del surf: las victorias de Sean Holmes ante la mayoría de pros como wildcard estos últimos años; la primera ola de Tom Curren tras toda una vida de boicot en su primera visita a Sudáfrica una vez el apartheid llegó a su fin (por fin... el mejor surfista regular se encontró con la mejor derecha!!); las sesiones de Occy en el Country Feeling de mediados de los 80; los tubos interminables de Shaun Tomson un día que estaba enorme o las sesiones de Terry Fitzgerald que le valieron el nombre de Sultan of Speed en los 70.


Y entre todos los competidores de este WQS, uno de los que mejor surfeó tuvo además tiempo para rendir homenaje a Terry Fitzgerald en un gesto que no solamente le honra, si no con el cual se ganó la simpatía y el aplauso de todo el público: Heath Joske. Heath, que llegó hasta los dieciseisavos de final firmando varias olas de 9 puntos en el camino, es un surfista australiano sin patrocinador, con pinta de leñador e hijo y hermano de shapers (Paul y Sage Joske). Y alguien que tuvo tiempo para realizar un arco perfecto con su cuerpo al más puro estilo de Terry Fitzgerald en una de sus mejores olas.




Jeffreys Bay forever.

3 comentarios:

Oyisti dijo...

Me encanta el surf de los 70, y el video de Joske, a no ser por la tabla, podría perfectamente pasar por una sesión con PT, MR, Rabbit, los Tomson, Terry Fitz, y tantos mas. Creía que ya nadie podía competir con ese estilo, me alegra saber que todavía hay puristas, luchando contra los acróbatas.

Guillermo dijo...

Buenísimo!

SURFridor dijo...

Estaba leyendo la entrada y me preguntaba ¿cómo te podías haber olvidado de Heath Joske? ;)

Ha surfeado realmente bien y para mi (que no sigo el WQS) ha sido un gran descubrimiento. Pena que no tuviera más recompensa en la clasificación.

El campeonato me ha gustado mucho, las condiciones eran ideales y se pudo ver surf "de verdad". Además, el tema de que tuviese el mismo horario que aquí me ha venido de puta madre, la verdad.

De lo que pasó en Cloudbreak para que se supendiera, no lo sé, sigo sin entenderlo bien.